Vivir con TOC religioso (Escrupulosidad)

Vivir con TOC religioso (Escrupulosidad)

¿Qué sucede?

El TOC religioso, también conocido como escrupulosidad, es una condición observada que se remonta en los 1600, en la iglesia católica. Se notaba que algunos monjes estaban participando en oración excesiva. Su comportamiento y constante oración no se alineaba con lo que ellos creían era una expresión del amor de Dios. En realidad estaban intentando alcanzar un nivel de santidad poco realista. De aquí nació el término escrupulosidad.

Como un subtipo del TOC, escrupulosidad quiere decir que estás constantemente preocupado con hacer lo correcto. Religiosamente. Moralmente. Éticamente.

What is Religious OCD (Scrupulosity)?

Dr. Phillipson defines and discusses Religious OCD (Scrupulosity).

Obsesiones comunes de la Escrupulosidad:

  • Miedo de vivir un vida en pecado o una que Dios no aprobaría. 
  • Miedo de hacer algo que no se alinee con tus estándares morales o éticos.
  • Constantemente cuestionando si estás rezando lo suficiente o de la manera correcta.

Compulsiones comunes de la Escrupulosidad:

Oración excesiva

Repetir la misma oración una y otra vez hasta que hayas alcanzado un nivel de certeza. Sientes que Dios aprobaría de la cantidad.

Consuelo

Constantemente buscando el consuelo de Dios.

Reflexión excesiva

Asegurar que no hayas dicho algo que Dios consideraría blasfemo.

Ir a la iglesia o templo

Visitas constantes a lugares de adoración.

Confesión

Confesarte constantemente a un cura, rabino u otro clérigo o hasta a tu pareja.

Pensamientos de impiedad

Tener asociaciones que sientes son impías u ofensivas para Dios.

Conceptos erróneos sobre la Escrupulosidad:

  • Hay sólo un tipo de TOC, en general. Subtipos como la Escrupulosidad no existen.
  • Eres más devoto que aquellos que no padecen de Escrupulosidad.
  • Te importa más tu carácter, morales o ética que a aquellos que no padecen de Escrupulosidad.


¿Cómo sé que es TOC?

Todos tenemos pensamientos intrusos, pero el tenerlos no quiere decir que tienes un TOC. Para las personas que sí padecen TOC, estos pensamientos pueden ser debilitantes, causando una ansiedad extrema e incomodidad. Da igual cuanto intentes deshacerte de ellos, no se irán. Si padeces de Escrupulosidad, participas en rituales como manera de asegurar de que estás cumpliendo con los estándares adecuados para Dios o la sociedad.

El tener pensamientos intrusos no quiere decir que eres una mala persona. Son un fallo en el cerebro, no un reflejo de tu carácter.

No existe una satisfacción en participar en estos rituales. A diferencia de personas que no padecen Escrupulosidad, no sientes satisfacción haciendo bien en los ojos de Dios. Cuando se trata de estándares éticos, personas sin este subtipo de TOC se sienten exitosos. Pacientes, en cambio, no.

Ejemplos cotidianos de Ecrupulosidad: 

  • Tienes pensamientos intrusos y estimulantes sobre Jesús. Rezas todos los días y noches pidiendo perdón. Puede que hasta busques confesarte.
  • Eres un abogado en un bufete y constantemente miras tu maletín para asegurar que no te hayas robado una pluma u hoja de papel sin querer.
  • Dijiste que llegaste a casa a las 4:30 p.m. pero en realidad eran las 4:31 p.m. En este caso, temes que has mentido sobre tu llegada y lo vuelves a decir para estar seguro.

¿Cómo puede ayudar mi familia con mi Escrupulosidad?

Está bien si se involucra tu familia y amigos. Si se dan cuenta de tus tendencias cuidadosas y devotas, lo mejor que pueden hacer es dejarte saber que es una condición tratable. No deben participar en consolarte diciéndote cosas como, “Por supuesto que no has pecado, tu no eres así.” o “A Dios no le importaría eso.” Mientras que puede ser confortante en el momento, a la larga estos consuelos pueden empeorar tu TOC. Puede que quieran involucrarse en tu tratamiento para aprender qué hacer y no hacer cuando de tu recuperación se trata.

¿Es posible la recuperación para mí?

¡Si! Personas con Escrupulosidad pueden mejorar bastante con la terapia de exposición y prevención de la respuesta (EPR). La EPR es cuando te expones voluntariamente a la fuente de tu miedo una y otra vez, sin practicar ninguna compulsión para neutralizar o frenar el miedo. El enfrentamiento repetido a la cosa que te da miedo le obliga a tu cerebro a reconocer cuán irracional es.

Ejemplos del tratamiento EPR: 

  • Puede que te expongas a diferente niveles de riesgo empezando con algo pequeño como probar un pedazo de queso del mercado e irte. Esto estimula la idea de robar, aunque no lo hayas hecho.
  • Puede que te pidan te tirar un pedazo de papel en la calle.
  • Los riesgos serán aumentados gradualmente hasta el punto donde te pedirán que te repitas a ti mismo que la Virgen María tal vez no fue virgen.

También hay otras opciones de tratamiento. Una basada en la concienciación: la terapia cognitivo-conductual, también conocida como la TCC, que les enseña a las personas a identificar, entender y cambiar el patrón y comportamientos del pensamiento negativo. A los pacientes se les enseña las habilidades para resolver problemas durante las lecciones de terapia y después son instruidos a practicarlos a solas para crear hábitos positivos.

¿Puede ayudar la medicación?

La medicación, junto a la EPR puede ayudar, pero no debe remplazarla. Debes siempre consultar con los médicos antes de considerar opciones medicinales.

El grupo principal de medicinas usadas para tratar el TOC son conocidas como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, ISRS. Los ISRS mejoran la actividad natural de serotonina y son utilizadas para tratar graves trastornos depresivos y condiciones de ansiedad. Algunos ejemplos incluyen Lexapro, Prozac, Paxil y Zoloft.

¿Cuál es el objetivo de la terapia?

Algunas personas con Escrupulosidad se recuperan del todo con la EPR. Pero para muchos, sus obsesiones no desaparecen del todo. Avances llegan en la forma del distanciamiento de tu carácter de los pensamiento intrusos. Te das cuenta de que no te definen. La recuperación de TOC tiene más que ver con la gestión de la condición que con su eliminación. Pero esto no significa que no puedes llevar una vida sana y feliz. Haciendo del tratamiento una prioridad y emplear hábitos positivos de estilo de vida hace que muchas veces los pacientes se sientan seguros y libres. Aunque alguna ansiedad siga presente al final de la terapia, ya no te sentirás debilitado por la condición.

Si padeces TOC, tienes un trastorno severo de ansiedad. Pero puede ser tratado. Empieza por informarte y por hacer elecciones para una vida sana. Luego, busca un psicólogo en tu área que se especialice en TOC y la terapia de exposición y prevención de la respuesta.

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