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Un análisis profundo sobre los trastornos

Trastorno delirante

A thought disorder

¿Qué es?

No es raro que las personas crean en cosas extrañas o fantasiosas. Sin embargo, hay una gran diferencia entre contemplar teorías peculiares y tener delirios. Los delirios son creencias falsas que una persona considera ser verdad sin importar cuánto hayan sido refutadas.

El trastorno delirante es una condición en la cual una persona experimenta uno o más delirios no extraños por al menos un mes. Estos delirios son creencias falsas que podrían ser factibles en la vida real. Esto significa que no son tan descabellados. Por ejemplo, estar convencido que estás a punto de ser despedido de tu trabajo. Un delirio estrafalario sería creer que tus familiares en realidad son extraterrestres. 

Aparte de los delirios no hay otros síntomas alarmantes que ocurren a la vez, es por eso que muchas personas con esta condición aparentemente llevan vidas normales. Se considera ser muy raro y se calcula que sólo 0.2% de la población lo padecerá en algún momento. Es igual de común entre los hombre y las mujeres. 

¿Cuáles son los síntomas?

El síntomas principal del trastorno delirante es experimentar delirios. En algunos casos, una persona podría exhibir ira, irritabilidad, celos o un estado de ánimo bajo si sus delirios son basados en temas que puedan desencadenar esas emociones. También podrían experimentar alucinaciones relacionadas a su tema. Para ser diagnosticado, uno o más delirios deben estar presentes por al menos un mes.

Hay siete diferentes tipos de ideas delirantes:

  • Erotomaníaco: Una persona cree que alguien está enamorado de ellos, frecuentemente una persona famosa o de estatus social alto. Intentan ponerse en contacto con esa persona.
  • Grandioso: Una persona cree que tiene algún tipo de poder no reconocido incluyendo un talento extraordinario, una sabiduría especial o una relación única con una figura importante, como Dios.
  • Celoso: Una persona está convencida de que su pareja le ha sido infiel de alguna manera.
  • Persecutoria: Una persona cree que alguien le quiere hacer daño a ellos o a un ser querido de alguna forma. Esto incluye que le sean infiel, que lo espíen, droguen, secuestren, asesinen, difamen o acosen. Podrían reportar estas supuestas amenazas a la policía.
  • Somático: Una persona cree que está experimentando algún tipo de sensación física o problema médico, como tener insectos sobre la piel o padecer cáncer.
  • Mixto: Una persona tiene ideas delirantes que son una combinación de los temas de arriba.
  • No especificados: Una persona tiene ideas delirantes que no pertenecen a ninguna de las categorías de arriba.

Personas con esta condición creen plenamente en sus delirios y no se esfuerzan en refutarlas.

¿Cuáles son algunas de las señales de alerta comunes?

El trastorno delirante puede ser difícil de detectar. La mayoría de las personas con esta condición se comportan normalmente en casa, en el trabajo y en su vida social. Este trastorno no tiene otros síntomas psicóticos visibles como patrones de habla raros, una falta de higiene o reacciones emocionales extrañas. Estos son algunos de los diferenciadores principales entre el trastorno delirante y condiciones como la esquizofrenia.

Si crees que un ser querido puede estar experimentando delirios, presta mucha atención a sus preocupaciones, ya sean sobre su trabajo, pareja, salud u otras facetas de su vida.

Hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Creen que están conectados a personas que no conocen?
  • ¿Están convencidos que corren peligro, sin haber hecho nada para hacerse el objetivo?
  • ¿Creen tener un trabajo o posición que es poco realista?
  • ¿Son excesivamente celosos en sus relaciones, y frecuentemente expresan inquietudes románticas que parecen ser injustas e injustificadas?
  • ¿Hablan de síntomas físicos o trastornos que no parecen existir?
  • Principalmente, ¿se aferran a estas creencias aún cuando se les ha presentado pruebas de que no son reales?

Si es asi, puede que estén experimentando delirios y deberías buscar el tiempo para hablar con ellos sobre sus síntomas.

¿Qué causa este trastorno?

Las causas exactas del trastorno delirante se desconocen. Los médicos creen que un rango de factores juega un papel en su desarrollo, incluyendo:

  • La genética: Personas son más probables a desarrollar trastorno delirante si tienen una historial familiar del trastorno u otras formas de psicosis.
  • La química cerebral: Problemas con ciertos neurotransmisores o circuitos cerebrales han sido vinculados a la condición.
  • Ambiental: Se piensa que estar bajo mucho estrés puede “disparar” la condición.
  • Abuso de sustancias: Algunos estudios muestran un vínculo entre el abuso de drogas y la psicosis.

¿Cómo se trata?

Tratar el trastorno delirante puede ser muy difícil. La mayoría de las personas con la condición no ven que sus ideas delirantes son problemáticas, lo cual hace que convencerlos que busquen ayuda sea bastante difícil.

Cuando sí están dispuestos a buscar ayuda, se recomienda que su plan de tratamiento sea creado a raíz de sus propias necesidades. En general, una combinación de psicoterapia y medicamentos es recomendable, con la psicoterapia siendo el tratamiento de primera línea. Utilizar sólo los medicamentos para tratar la condición a menudo no tiene éxito.

La psicoterapia es un término amplio que se refiere al rango de enfoques terapéuticos. Modelos comunes para afrontar el trastorno delirante son:

  • La psicoterapia individual: Sesiones de uno a uno que ayuda a las personas mejor entender y gestionar sus síntomas.
  • La terapia cognitivo conductual (TCC): Un modelo terapéutico que desafía los patrones negativos del pensamiento y conducta. Durante la TCC, un terapeuta le ayudará a una persona establecer mecanismos de afrontamiento sanos para sus delirios y alucinaciones.
  • La terapia de familia: Un modelo que les enseña a los familiares cómo hacer frente a la condición de su ser querido y alentar su recuperación.

Cuando se trata de medicamentos, los antipsicóticos son los tipos que más se recomiendan.

Hay dos categorías de antipsicóticos – la primera generación (convencional) y la segunda generación (atípico). Los antipsicóticos de primera generación son más viejos, más económicos y tienen más efectos secundarios sustanciales. Las segundas generaciones son más recientes y tienen menos efectos secundarios.

  • Primera generación/convencional: Chlorpromazine (Thorazine), Fluphenazine (Prolixin), Haloperidol (Haldol), Loxapine (Oxilapine), Perphenazine (Trilafon), Thioridazine (Mellaril), Thiothixene (Navane)Trifluoperazine (Stelazine)
  • Segunda generación/atípico: Aripiprazole (Abilify), Asenapine (Saphris), Brexpiprazole (Rexulti), Cariprazine (Vraylar),Clozapine (Clozaril), Iloperidone (Fanapt), Lurasidone (Latuda), Olanzapine(Zyprexa), Paliperidone (Invega), Quetiapine (Seroquel), Risperidone (Risperdal), Ziprasidone (Geodon)

En algunos casos, los antidepresivos se pueden usar para tratar una depresión correspondiente, o se usarían tranquilizantes para tratar problemas de ansiedad/sueño.

Es importante recordar que los planes de tratamiento son personalizados. Si estás buscando ayuda, asegúrate de trabajar de uno a uno con un médico y crear un plan que se ajuste a tus necesidades. Solo porque un medicamento o terapia le ayuda a otra persona a recuperarse, no quiere decir que será la solución correcta para ti. Nunca te sientas culpable de pedir ayuda, tomar medicina o de ir a terapia. Abordar tu salud mental es algo productivo y valiente de hacer.

¿Cómo puedo ayudar a un ser querido con Trastorno delirante?

Puede ser duro saber cómo reaccionar cuando una ser querido no está bien. ¿Querrán hablar, o preferirán mantener sus experiencias privadas? ¿Se alejarían de ti si tocas el tema? 

No hay respuestas sencillas para estas preguntas. Cada persona maneja su salud mental de manera diferente. Dicho esto, todos queremos sentirnos amados y apoyados. Demostrarle a alguien que estás invertido en su bienestar puede marcar un mundo de diferencia. He aquí unas maneras de cómo hacerlo:

  • Edúcate: Lee sobre los síntomas, opciones de tratamiento y recomendaciones para vivir una vida sana. Intenta comprender por lo que está viviendo tu ser querido para que estés mejor preparado para hablar con ellos sobre ello. Esto te hará un valioso recurso a lo hora de buscar un tratamiento.
  •  Aboga por el tratamiento: Pedir ayuda puede ser duro. El estigma social frecuentemente no permite que las personas hablen de sus síntomas. Apoya a tu ser querido ayudándolos a buscar diferentes métodos de tratamiento o médicos en el área. Si quieren, podrías ir a algunas sesiones con ellos. Recuérdales que no hay nada raro con recibir ayuda y que estás orgulloso de ellos por seguir adelante.
  • Sé empático: Los delirios y alucinaciones asociados con el trastorno delirante se sienten muy reales. Intenta no ser brusco cuando estén pasando por un episodio. Permanece tranquilo y recuerda por lo que están pasando. Recuérdales que estás ahí para ayudarlos y que los amas.
  • Sé paciente: No te lo tomes a pecho si te atacan verbalmente. Están luchando contra algo que es muy difícil superar. Su distancia no tiene nada que ver contigo. Sigue estando presente aún cuando sientes que no está ayudando. El simple acto les deja saber que tienen a personas en su vida que se preocupan por ellos.

Recuerda de cuidarte. Busca terapia para ti si estás teniendo dificultad para afrontar su condición.

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